Piromanos de la Oscuridad

...Ves cosas y dices, ¿por qué?, pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, ¿por qué no?...

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Nombre: Qala Uma
Ubicación: Latinoamerica, Peru

"...LLEVAR UN ESCUDO NO SIGNIFICA QUE ERES DEBIL, SIGNIFICA QUE TIENES ALGO O ALGUIEN A QUIEN PROTEGER."

10 de enero de 2026

El Guardián Silencioso

 LLAMÉ "INMADURO" A MI PADRE DE 55 AÑOS PORQUE SE PASABA LAS NOCHES JUGANDO VIDEOJUEGOS EN LUGAR DE "HACER ALGO PRODUCTIVO". CUANDO ENCENDÍ SU CONSOLA DESPUÉS DE SU FUNERAL, CIENTOS DE MENSAJES DE DESCONOCIDOS ME HICIERON LLORAR.


Mi padre trabajaba de conserje en una escuela secundaria. Era un hombre gris, callado y cansado. Pero al llegar a casa, se transformaba. Se ponía sus auriculares, agarraba el control de la consola y se sumergía en un juego de rol online llamado "Reinos Olvidados" hasta las 2 de la mañana. Yo, que era un joven ejecutivo "exitoso", lo despreciaba por eso. —"¡Madura, papá!", le gritaba. "¡Tienes casi 60 años! ¡Deja de matar dragoncitos y haz algo con tu vida! ¡Me das vergüenza!". Él solo sonreía tímidamente y decía: "Aquí soy útil, hijo. Aquí me escuchan". Yo rodaba los ojos y azotaba la puerta.


La semana pasada, un infarto se lo llevó de golpe. Después del entierro, fui a su casa a recoger sus cosas para venderlas. Vi la consola vieja llena de polvo. "Basura", pensé. Decidí formatearla para venderla en eBay. La encendí. Su usuario, "Guardian_Silencioso", se conectó automáticamente. Inmediatamente, la pantalla se llenó de notificaciones. Ping. Ping. Ping. Eran mensajes privados. No eran 10, ni 20. Eran cientos. Y no paraban de llegar.


Abrí el chat del gremio. Lo que leí me dejó sin aliento. —"Guardian, ¿estás ahí? No te conectaste ayer. Te extrañamos". —"Guardian, gracias a lo que me dijiste la otra noche, tiré las pastillas a la basura. Hoy hablé con mis padres. Gracias por salvarme". —"Oye viejo, mi esposa me dejó, necesito tus consejos, entra por favor". —"Guardian, soy el chico de Brasil al que le pagaste la suscripción el mes pasado porque no tenía dinero. Ya conseguí trabajo. Te lo quiero devolver".


Empecé a leer el historial de chats. Mi padre no se pasaba las noches "matando dragones". Se pasaba las noches patrullando las zonas de inicio del juego, buscando a jugadores que parecían solitarios o deprimidos. Había creado un "gremio" que en realidad era un grupo de apoyo emocional camuflado. Aconsejaba a adolescentes con bullying, escuchaba a hombres divorciados, consolaba a gente enferma. Usaba ese mundo virtual para ser el psicólogo y el amigo que no podía ser en el mundo real porque nadie le daba la oportunidad. Para mí era un conserje aburrido. Para ellos, era un héroe legendario, un sabio de nivel 100 que nunca juzgaba y siempre tenía tiempo.

Escribí un mensaje global en el chat: "Soy el hijo de Guardian. Mi padre falleció el martes". El servidor entero se quedó en silencio. Y entonces, ocurrió algo increíble. Miles de avatares empezaron a teletransportarse a la plaza central del juego. Guerreros, magos, orcos... todos se arrodillaron en círculo alrededor del avatar desconectado de mi padre. Encendieron antorchas virtuales. El chat se llenó de un solo mensaje repetido mil veces: "Honor al Guardian".



Lloré frente al televisor como un niño. Yo juzgué a mi padre por su "vicio", sin saber que él estaba salvando vidas reales a través de una pantalla. Él no escapaba de la realidad; él estaba arreglando la realidad de otros.


No vendí la consola. Ahora, cada noche, me conecto yo. No juego muy bien, pero me siento en la plaza virtual y escucho a quien necesite hablar, intentando mantener vivo el legado del hombre más grande que conocí: mi padre, el conserje.


Reflexión Profunda para llevar:

El impacto de una persona no se mide por su puesto de trabajo, sino por cuántas vidas toca.

Vivimos en un mundo que desprecia lo que no entiende. Vemos a alguien mayor jugando, o a alguien con un hobby "raro", y lo etiquetamos de inútil. Pero la bondad encuentra caminos inesperados. Ese padre encontró en un videojuego la herramienta para ejercer su vocación de ayuda que el mundo real le negaba. Nunca asumas que alguien está "perdiendo el tiempo" solo porque no está ganando dinero. Quizás está ganando algo mucho más valioso: la gratitud eterna de un extraño al que le salvó la vida con una simple conversación.


18 de diciembre de 2025

Los Sándwiches de Hernán

 En Medellín, Colombia, hay una esquina en el barrio Manrique donde todos los días aparecen sándwiches.

A las 3am. Exacto.

Envueltos en papel aluminio. En una bolsa plástica. Colgando de un poste.

Nadie sabía quién los dejaba.

Los habitantes de calle del sector los esperaban. Si llegabas a las 3:15am, ya no había nada.

Esto pasó todos los días durante 6 años. De 2016 a 2022.

Sin fallar. Ni un solo día.

Ni cuando llovía. Ni en Navidad. Ni en año nuevo.

3am. Siempre.


En 2022, dejaron de aparecer.

Los habitantes de calle preguntaban: "¿Dónde está el man de los sándwiches?"

Nadie sabía.

Una trabajadora social del sector, Carolina, decidió investigar.

Preguntó a vecinos. A tenderos. A vigilantes.

Hasta que un vigilante nocturno le dijo: "Yo lo vi varias veces. Era un señor mayor. Como de 65 años. Llegaba en moto. Colgaba la bolsa. Se iba. Sin hablar con nadie."

"¿Y por qué dejó de venir?"

"No sé. Hace 4 meses que no lo veo."


Carolina publicó en grupos de Facebook de Medellín: "Busco al hombre que dejaba sándwiches en Manrique a las 3am durante 6 años. Dejó de hacerlo hace 4 meses. ¿Alguien sabe quién es?"

La publicación se compartió 8,000 veces en dos días.


Finalmente, una mujer comentó: "Creo que era mi papá. Pero él murió hace 5 meses."

Carolina la contactó. Se llamaba Lucía.

"Mi papá se llamaba Hernán. Tenía 68 años. Murió de un infarto en marzo."


"¿Por qué hacía los sándwiches?"

Lucía le contó la historia.

En 2015, el hijo menor de Hernán, Sebastián, murió. Tenía 19 años.

Era adicto. Vivía en la calle en el centro de Medellín.

Hernán lo buscó durante 3 años. Todos los días después del trabajo iba al centro. A buscarlo.

Nunca lo encontró.


Un día, la policía llamó. Habían encontrado a Sebastián muerto en una esquina de Manrique.

Desnutrición. Hipotermia. Hacía tres días que había muerto.

Hernán quedó destruido.

"Si hubiera comido algo. Si alguien le hubiera dado comida. Tal vez no habría muerto."


Dos semanas después del funeral, Hernán empezó.

Cada noche preparaba 8 sándwiches. Salía de su casa a las 2:45am. Llegaba a la esquina donde encontraron a Sebastián a las 3am.

Colgaba la bolsa.

Se iba.


"Le pregunté por qué lo hacía," dijo Lucía. "Me dijo: 'Porque tal vez uno de ellos es el hijo de alguien que todavía lo está buscando.'"

Hernán trabajaba en construcción. No tenía mucho dinero.

Pero cada noche, sin falta, hacía esos 8 sándwiches.

Pan. Jamón. Queso. A veces solo pan con mantequilla cuando no le alcanzaba para más.

"Calculé una vez," dijo Lucía. "En 6 años son 2,190 días. 8 sándwiches por día. Son 17,520 sándwiches."

"¿Alguna vez conoció a la gente que los comía?"

"Nunca. No quería. Decía que si los conocía, empezaría a elegir a quién darle y a quién no. Así, eran para quien los necesitara."


Carolina compartió la historia.

Se volvió viral en Medellín. Luego en Colombia.

Habitantes de calle del sector empezaron a comentar:

"Yo comí esos sándwiches durante 4 años. No sabía quién los dejaba. Me salvaron muchas noches."

"Esos sándwiches fueron lo único que comí algunos días. Quien fuera, gracias."

Un hombre comentó: "Yo era habitante de calle en Manrique. Comí esos sándwiches en 2018. Hoy tengo casa y trabajo. Tal vez no estaría aquí sin ellos."


Lucía leyó todos los comentarios.

"Mi papá nunca supo que ayudó a alguien. Murió pensando que tal vez era inútil. Que tal vez nadie los comía."

Carolina organizó algo.

Un mes después de que la historia se hiciera viral, en la esquina de Manrique, a las 3am, se reunieron 43 personas.

Todos habían comido los sándwiches de Hernán en algún momento.

Trajeron flores. Velas. Una foto de Hernán que Lucía les dio.

Hicieron un minuto de silencio a las 3am. La hora exacta.

Lucía estaba ahí. Llorando.


"Mi papá hacía esto por mi hermano. Porque no pudo salvarlo. Pero sin saberlo, ayudó a 43 personas que hoy están aquí."

Uno de los 43, un hombre de 35 años llamado Rodrigo, dijo:

"Yo estuve en la calle 7 años. Esos sándwiches me mantuvieron vivo literalmente. No sé cuántas veces pensé en rendirme. Pero sabía que a las 3am había comida. Eso me daba una razón para llegar a las 3am. Hoy llevo 2 años limpio. Trabajo. Tengo un cuarto. Existo porque ese señor no dejó de hacer sándwiches."


La comunidad decidió continuar el legado.

Crearon un grupo de WhatsApp. "Los Sándwiches de Hernán."

47 personas se turnaron. Cada una hace sándwiches una noche al mes.

Los dejan en la misma esquina. A las 3am.

Han pasado 2 años desde que Hernán murió.

Los sándwiches nunca han dejado de aparecer.


Pero hay algo más.

En la esquina donde Hernán los dejaba, los vecinos pusieron una pequeña placa en el poste:

"Aquí, durante 6 años, un padre dejó 17,520 sándwiches para hijos que no eran suyos. Porque no pudo salvar al suyo. Hernán, tu hijo está orgulloso."


Lucía visita la esquina cada mes.

Siempre a las 3am.

"Para ver si los sándwiches siguen apareciendo. Porque si aparecen, significa que lo que mi papá empezó no murió con él."

Y siempre aparecen.


¿Qué harías todas las noches durante 6 años para honrar a alguien que no pudiste salvar?




16 de febrero de 2025

Thundercats 2011

 Episodio 1: Augurios Parte 1





17 de setiembre de 2023

SER EMPRENDEDOR

Ser emprendedor no es para cualquiera.

Tu familia te hará reclamaciones, porque trabajas mucho y nunca te ven.
Tus empleados te harán reclamaciones, porque sentirán que los estás explotando, sin entender que estás compartiendo el beneficio pero no el riesgo.
Tus acreedores te harán reclamaciones, porque sentirán que te estás haciendo rico a costa de ellos.
Tu salud te hará reclamaciones, porque habrá días que no comas bien, que no duermas lo suficiente, que no hagas ejercicio, que tu mente no descanse, por estar enfocado en sacar adelante tus proyectos.

Si las cosas salen bien, te tendrán envidia, hablarán de ti, dirán que tuviste suerte, que hiciste fraude, que te lo regalaron.
Si las cosas salen mal, dirán que eres un tonto, hablarán de como "se debería haber hecho" (aunque ellos nunca lo hayan hecho o intentado siquiera), te reclamarán, se indignarán.

Si hay ganancias, si hay fama, tendrás muchos, muchos, muchísimos mejores amigos, todos ellos falsos.
Si hay pérdidas, nadie te dirá: ¿Necesitas ayuda?, ¿Necesitas un préstamo?, ¿Te ayudo a recomenzar?
En general familiares, clientes, proveedores, empleados, pareja, te criticarán, te culparán, te exigirán.

Por ello ser emprendedor, ser empresario, es una de las labores más honrosas y dignas de admiración que existen.
Hay mucho en juego y casi nadie lo valorará.
Y aún así, tienes fé, tienes esperanza, tienes anhelo, luchas por un sueño y estás mejorando la vida no sólo tuya, sino de todos los involucrados.

Otros se preocupan por llevar comida a su mesa.
Tú, emprendedor, empresario, te preocupas por llevar comida a varias mesas, además de la tuya. Por ello te felicito, te admiro, te aplaudo, te respaldo, te acompaño, te escucho, porque:
“Sólo quien carga el saco, sabe lo que pesa”.

Firma
Un emprendedor Latinoamericano.”
No se quien lo escribió pero lo comparto con todos porque de una forma u otra, emprendedores somos todos.



5 de marzo de 2023

MEDUSA FUE VICTIMA DE VIOLENCIA SEXUAL Y LA HISTORIA DICE QUE FUE UNA VILLANA.

 Medusa es uno de los personajes de la mitología griega más fáciles de reconocer a simple vista. Con su inconfundible cabello de serpientes y el poder de convertir a quien la mire en piedra, es uno de los monstruos más populares en las historias de la antigüedad. Pero hay una parte de su historia que no todos conocen y que cambiará tu perspectiva por completo.


La mujer serpiente no siempre tuvo una apariencia escalofriante. Medusa era una de las tres hermanas gorgonas (una clase de monstruo femenino). A diferencia de Esteno y Euríale, ella era la única mortal en la familia. 


Ovidio fue un poeta romano considerado como uno de los más importantes en la literatura en latín y también fue uno de los primeros en describir cómo fue que el ser mitológico se convirtió en una terrible criatura. La Enciclopedia de Historia Antigua cita a Ovidio de forma breve, pero impactante. Medusa era una hermosa joven y Poseidón la deseó para él. El dios de los mares la atacó y la violó dentro de un templo dedicado a Atenea. La diosa tomó este ataque como una ofensa y castigó a la mujer dándole serpientes en lugar de cabello y con la maldición de convertir en piedra a quien mirase.


Después de ese capítulo, viene el más popular: aquel en el que Perseo mata a la "temible" Medusa. El Rey Polidectes estaba enamorado de Dánae, la madre de Perseo.

Su hijo no aprobaba esta relación porque consideraba que el soberano carecía de honor. Para deshacerse del hijo, Polidectes le pidió que le consiguiera la cabeza de la gorgona. Como señala el Museo Metropolitano de Arte, los dioses ayudaron a Perseo en su misión y le brindaron regalos para asegurarle la victoria. Una pieza clave en su triunfo fue el escudo pulido de Atenea, el cual le permitió acercarse a Medusa y evitar su peligrosa mirada.


Cuando Perseo la decapitó, de su cuello brotaron el gigante Crisaor y caballo alado Pegaso. Ambos son considerados como los hijos de Poseidón, lo cual quiere decir que fueron fruto de una violación y que Medusa estaba embarazada cuando la asesinaron.


No es una noticia insólita que la mitología griega esté plagada de relatos de abuso y violencia, pero es interesante (y trágico) descubrir que Medusa aún es recordada como un monstruo cuando su único "crimen" fue ser atractiva. La víctima fue también la única que recibió un castigo por los actos de Poseidón. E incluso Atenea creó la flauta para imitar los lamentos de Esteno y Euríale tras el asesinato de su hermana.


Medusa resultó no ser el verdadero monstruo en esta historia.

@TheHistoryChannel



LA LANGOSTA,COMIDA DE POBRES

Durante la era colonial estadounidense, las langostas se consideraban "carne de basura" y eran comidas por sirvientes, prisioneros y familias pobres que no podían pagar nada más. Incluso las tribus indígenas que vivían cerca de la costa usaban langostas como fertilizante o cebo para peces en lugar de consumirlas.


El político de Kentucky del siglo XIX, John Rowan, dijo una vez: "Las conchas de langosta en una casa se consideran signos de pobreza y degradación". Era común que las personas enterraran los caparazones de langosta en su patio trasero para evitar que sus vecinos los vieran.


En una ciudad de Massachusetts, los sirvientes contratados incluso demandaron a sus dueños porque les estaba dando demasiada langosta. Ganaron la demanda y entendieron que solo podían ser alimentados con langosta, a lo sumo, tres veces por semana.


Las langostas tenían tan mala reputación porque eran extremadamente abundantes. Los primeros colonos podrían simplemente caminar hasta la costa y recogerlos porque se arrastrarían a la costa en masa. Tampoco ayudó que durante este tiempo, la gente comía langosta al asarla por completo y comerla como una pasta o estofado.


A principios del siglo XIX, las personas pagaban 53 centavos por libra de frijoles horneados en Boston y pagaban solo 11 centavos por una libra de langosta. Era bastante común que se sirviera a los gatos.


Hacia finales del siglo XIX, la opinión pública comenzó a cambiar. A medida que los ferrocarriles comenzaron a expandirse en todo Estados Unidos, las compañías ferroviarias decidieron servir langosta porque era barata, abundante y en gran parte desconocida para los pasajeros del interior que la encontraban deliciosa y exigían más. Fue durante este tiempo que la carne de langosta también se estaba enlatando y vendiendo en todo el país, lo que impulsó la demanda aún más.

⁣⁣

En la década de 1920, había menos langostas, pero la demanda continuó aumentando. En la década de 1950, la langosta había consolidado su condición de manjar y se había convertido en algo que comían las estrellas de cine y los ricos.

@Discovery Channel



13 de noviembre de 2022

LEYENDA DE LA CAMPANA BIKER

 Este mundo está lleno de mitos y leyendas, es por eso que esta vez les voy a dejar esta Leyenda.


Esta cuenta la historia del significado que tienen las campanas que muchas veces podemos ubicar en algunas motocicletas (normalmente custom), la Historia va más o menos así, aunque existen diferentes orígenes y distorsiones a lo largo de la Historia, el destino de esta campana es básicamente el cuidar a su dueño en el camino.


Hace muchos años, en una noche fría de diciembre, un viejo motociclista volvía de un viaje con sus alforjas llenas de los juguetes y de otras baratijas que había comprado para los niños de un grupo cerca de donde él trabajaba. Mientras montaba a lo largo de esa noche, pensaba cuán afortunado era él en ese estado de su vida, tener un "socio" cariñoso como su moto que entendía su necesidad de vagar por las carreteras y a su vieja cacerola que no la había dejado abajo ni una vez en los muchos años ellas había compartido el camino junto con él.


Cercana a las 40 millas de norte de la frontera en el desierto alto, estaban al acecho un grupo pequeño de "duendes" conocidos como "DUENDES DEL CAMINO". Sabes, existen obstáculos en la carretera, tales como zapatos, palos y pedazos de viejos neumáticos y también clavos de ésos temidos para los motociclistas y tantos otros objetos que influyen en el rodar de una moto, así los "DUENDES DEL CAMINO" los aprovechan para tener una ocasión de regocijo sobre sus actos del mal.


Bien, éste motociclista solitario entró a una curva a la luz de la Luna y los “duendes” lo emboscaron, haciéndolo estrellarse contra el asfalto y en el resbalón -antes de detenerse- una de sus alforjas se rompió. Yacía ahí incapaz de moverse, cuando los "DUENDES DEL CAMINO" de acercaron hacia él.


Este motociclista no estaba dispuesto a entregarse y comenzó a lanzarles los objetos que traía en sus alforjas, mientras los “duendes” seguían acercándose. Finalmente, se quedó sin nada que lanzar, pero, él tenía una campana y comenzó a sonarla con la esperanza de asustar a los pequeños y malvados “duendes”. A una media milla de ahí, lejos acampados en el desierto, estaban dos motociclistas sentados alrededor de una fogata mientras charlaban de su día de paseo y de la libertad que sentían cuando el viento soplaba en sus caras mientras recorrían el extenso país. En la calma del aire de la noche oyeron un sonido parecido al de campanas de iglesia, y dispuestos a investigar fueron hacía donde provenía el sonido. Encontraron al viejo motociclista al borde de la carretera con los “duendes” que lo rodeaban para raptarlo, procedieron a disuadir a los “duendes” hasta que el último se escurrió en la noche.


Estando agradecido de los motociclistas, el viejo “lobo del camino” les ofreció pagarles su ayuda, pero como hacen todos los motociclistas verdaderos, ellos rechazaron aceptar cualquier tipo de pago. No siendo él partidario de dejar pasar un noble acto inadvertido, el viejo motociclista corto dos pedazos de cuero de sus alforjas y les ató una campana a cada uno. Enseguida las colocó en cada una de las motocicletas de los motoristas, tan cerca de la tierra como fue posible.


El viejo lobo solitario del camino les dijo a los dos viajeros: “con esas campanas colocadas en sus motos, estarán protegidos contra los “duendes del camino” y siempre que estén en un apuro hagan sonar la campana y un compañero motociclista irá en su ayuda”.


Así que cuando veas a un motociclista con una campana, sabes que lo han bendecido con la cosa más importante de la vida: “La amistad de un motorista compañero de ruta”.



Fuente: https://www.pasionbiker.com/leyenda-de-la-campana/

ATRAPASUEÑOS, UNA LEYENDA BIKER.

 Sabemos que los viajes en dos ruedas en una actividad que data de mucho tiempo atrás y que a lo largo de su trayectoria ha ido recolectando anécdotas y costumbres que con el paso del tiempo se han convertido en leyendas y tradiciones que hoy día tienen un significado casi sagrado para todos nosotros.

TAL ES EL CASO DEL ATRAPASUEÑOS, UNA LEYENDA BIKER CONOCIDA POR MUCHOS MOTEROS MÁS NO FORZOSAMENTE ADOPTADA POR TODOS.

El atrapasueños, también conocido como cazador de sueños. Es un amuleto en forma circular hecho a mano, generalmente con una bara de sauce que tiene un tejido en forma de telaraña con un agujero en el centro, el cual tiene como función filtrar las malas energías y los malos pensamientos, también tiene plumas y cuentas. Es una tradición ancestral que entre hermanos moteros se regalen este amuleto, ya que para que realmente funciones tiene ser regalado por alguien que de corazón desee siempre tengas un buen viaje. Así que si te han regalado uno siéntete afortunado y realmente apreciado pues no tiene más que un significado positivo y de buenas intensiones hacia ti.  También es tradición que no puedes colgar otro atrapasueños en tu moto hasta que la última pluma del anterior se caiga.

Este símbolo también es una costumbre entre motociclistas que fue sobre todo arraigada en los años 60 durante la guerra de Vietnam, donde los moteros americanos e irreverentes junto a los hippies que no querían la guerra, en demostración de rebeldía, recorrían el país y al pasar por las reservas indígenas se llevaban como símbolo de amistad colgado en su motos este símbolo.

El atrapasueños no es exclusivo de los biker, es más bien como lo decíamos en un inicio una amuleto con significado y costumbres   heredadas de nuestros antepasados indígenas, cualquier persona con fe y que crea en su energía positiva puede tener uno, bueno, siempre y cuando sea regalado.


Fuente: https://www.pasionbiker.com/atrapasuenos-una-leyenda-biker/

17 de junio de 2022

YO NO TENGO, SOLO TENGO...



Yo no tengo una guitarra ni un grupo de rock ni punk contra el sistema para decirte cuánto te amo; sólo tengo estos dedos cansados de no acariciarte, esta boca que se reseca de no besarte y estos ojos que no te ven que llueven todo el día, este corazón que se desangra de tristeza.

Yo no tengo la elegancia de un embaucador, las amaneraciones que te sedujeron; sólo tengo las caricias que empeñé por un poco de alegría, mis dedos que, a parte de escribir, servían para tocarte.
Yo no tengo música, yo tengo amor; yo no tengo covers, tengo utopías; yo no tengo canciones, tengo ideales; yo no tengo guitarras, tengo este corazón para entregarte.

Yo no tengo manos que acarician cuerdas, sólo estas manos que ultrajaron mis palabras, que te hirieron, que te ausentaron: la culpa me mata, si sobrevivo es porque tú existes, porque me consuela saber que tal vez piensas en mí.

Yo no tengo artimañas para robarle la chica a alguien; yo tengo estas lágrimas que me brotan tras cada línea.
Yo tengo esta prosa eternamente tuya, yo tengo estas líneas dirigidas a tu corazón, por si se compadece y me regalas una charla, como en los tiempos, y conocernos de nuevo, porque soy un hombre nuevo, pero con el mismo viejo y tierno corazón en donde tú eres el motivo de vida.

Yo tengo mi amistad y mi amor para darte, y estas ganas de tenerte aquí a mi lado, con estos deseos de abrazarte y besarte, cuanto añoro vivas junto a mi.
Yo tengo compromiso social, tengo ideales políticos, tengo visión de futuro, tengo buena conversación...

Lo que no tengo es tu amor. No tengo tu presencia. Y sin eso es como si no tuviera nada

-Autor: Claudicator.

Me engaño su apariencia


Había tanta fruta y yo,

escogí la maracuyá,

¡La más bonita!

Qué color,

¡Qué cuerpo!

Esa quiero yo,

me dije en voz baja,

¡Es la más hermosa!

Resalta entre ellas,

es exótica,

de un sabor distinto,

solo para ciertos gustos,

¡No todos sabemos apreciarla!

Pero al abrirla,

al mirar dentro de ella,

¡Qué desilusión!

Qué chasco me lleve,

no lo creía,

¡No tenía nada!

Estaba hueca,

vacía,

de balde la pinta,

me dejé llevar,

¡Me engaño su apariencia!

Tengan cuidado,

hay mucha fruta así,

qué por fuera de ven dulces, 

apetitosas,

y por dentro son amargas, 

insípidas,

aprendamos a mirar lo que hay dentro de cada ser humano,

y fijémonos menos en el exterior


Fuente: 

Maribella

Derechos reservados
13/06/22